miércoles, 9 de marzo de 2011

Estado/Empresa Privada en la Economia Digital


Estado / Empresa Privada en la Economía Digital
(Influencia de la Economía Digital en las Instituciones del Estado y si esto es posible en la Cultura Venezolana).
     Internet le ha dado una nueva y mayor dimensión a la revolución de la información y específicamente al impacto de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en las personas, las organizaciones y en la sociedad como un todo. Es en el contexto de la red de redes en donde podemos visualizar el verdadero alcance de numerosos y profundos cambios que se manifiestan, entre otras cosas, en la aparición de una nueva economía, la economía digital caracterizada por una manera diferente de hacer negocios, de manejar los procesos gerenciales y de crear valor.

     La economía digital genera además una interdependencia mucho mayor e intensa entre los diversos actores sociales, económicos y políticos, a nivel nacional e internacional que es uno de los aspectos centrales del proceso de globalización. De allí la importancia de analizar la situación de Venezuela desde la perspectiva de un mundo en red y determinar cuán preparado está nuestro país para incorporarse a este proceso global de desarrollo.

     El desarrollo de las TIC en Venezuela tiene una dinámica peculiar que vale la pena describir. Desde los años 50, nuestra industria petrolera introdujo en el país los más avanzados equipos de informática de la época, renovándolos rápidamente al ritmo de las innovaciones sucesivas. El sistema financiero venezolano no se quedó atrás incorporando estas tecnologías y ha mantenido ese ritmo impulsado por las compañías petroleras. Esta actualización tecnológica fue acompañada además por el desarrollo de los estudios de computación en nuestras universidades, de manera que el sector académico universitario venezolano ha mantenido contacto y acceso actualizado y continuo a las nuevas tecnologías de información a lo largo de toda la segunda mitad del siglo XX.

     La interacción entre estos tres sectores, líderes en el desarrollo de las TIC, ha producido en Venezuela varias generaciones de profesionales capaces y con un gran dominio de estas tecnologías. Varios indicadores confirman esta percepción, como por ejemplo la emigración de muchos egresados de nuestras carreras de informática y electrónica a los países desarrollados en donde ocupan cargos de importancia, demuestra también la calidad de nuestro trabajo académico.

   Hoy día, los gobiernos y las instituciones públicas encaran varios desafíos importantes en su intento por mejorar la prestación de servicios. Los gobiernos en todo el mundo enfrentan presiones a favor de la reducción de sus costos de explotación y el control de la deuda pública y el déficit. Los ciudadanos quieren mejores servicios públicos, y servicios prestados con creciente flexibilidad y eficiencia, sin que sea necesario pagar por ello. Esto guarda relación con la tecnología puesto que, cada vez más, los usuarios de servicios saben que muchos gobiernos no van muy a la par de la empresa privada en lo que respecta a dar facilidades, estar disponibles o ser eficientes. La creciente marea de ciudadanos. Las cuestiones de eficacia son objeto de atención de un número cada vez mayor de ciudadanos digitales, los que conocen la tecnología digital y tienen acceso a ella. No se trata únicamente de los jóvenes de la generación Internet, que ven las comunicaciones y la tecnología de redes como cosa de todos los días. El acceso a los computadores es una realidad cotidiana  para millones de seres en todo el mundo, y el alcance de la tecnología digital crece día a día. Más aún, surgen nuevas expectativas de participación a medida que los consumidores digitales descubren todo lo que pueden lograr a través de las redes. No es sólo una cuestión de comunicación o de información, por importante que sea. Las nuevas tecnologías se basan en la cooperación, la acción inmediata, la participación y las mayores posibilidades de acceso, conceptos no necesariamente asociados con la gestión pública ni con la elaboración de políticas.
     Actualmente se puede considerar una redundancia hablar de los grandes avances tecnológicos y todos aquellos adelantos que atónitos observamos cómo cada día hay algo que supera a lo que ayer nos sorprendió tanto y que pensábamos que veríamos dentro de muchos años, pero es imprescindible hacer hincapié en estos cambios y esto motivado a la revolución que éstos experimentan y al auge que últimamente han tomado estos avances, en cuanto a su uso en la comunicación y el intercambio comercial.
     Uno de los aspectos más relevantes ha sido el hecho de levantar puentes para establecer comunicación entre personas que jamás pensaron que aun guardando la distancia podrían mantener una comunicación efectiva, al instante y de una forma económica como lo es a través del internet y video-conferencia.  Por lo que se puede considerar que la incorporación de las Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC), especialmente Internet, dentro de las actividades públicas y privadas constituye un factor de desarrollo económico. Es importante destacar que Internet va más allá de ser solo una tecnología, es un medio de comunicación que constituye la forma en que las nuevas sociedades se organizan (PRYME, 2003).
     Todos estos cambios que ha experimentado la humanidad han incidido fuertemente en su estilo de vida, cultural y socialmente, ya no solo el individuo se limita a consumir lo que ofrece el mercado local, si no que está en capacidad, a través de la red mundial, de observar productos y servicios que se ofertan en otras partes del mundo, el cual puede adquirirlos a través transacciones electrónicas y establecer intercambio comercial utilizando la misma plataforma.
     Debido a esto y en miras de mejorar cada día más la calidad de vida de los venezolanos,  la República Bolivariana de Venezuela se ve en la necesidad de incursionar en éste ámbito de globalización y tecnificación de todas sus actividades y procesos comerciales. No obstante y considerando que este país es un país en vías de desarrollo, con un gran capital humano pero disminuidos recursos económicos, la implementación de las Tecnologías de Información y Comunicación se puede percibir de una manera lenta, más se puede tener la seguridad de que ese proceso se está realizando, esto a través de la capacitación que se ofrece a las comunidades en el Plan Nacional de Alfabetización Tecnológica, la instauración de laboratorios de computación en escuelas públicas, creación de aulas virtuales (CEBIT) y programas como el que tiene la Empresa Nacional de Comunicación (CANTV) donde dan crédito a las familias para la obtención de un computador, ya sea de escritorio o portátil.
     Considerando lo anteriormente descrito, es importante destacar el privilegiado rol del Estado para la implantación de políticas públicas que permitan: implementar políticas para el desarrollo de infraestructuras de comunicaciones, fomentar y facilitar el acceso a las TIC en todos los niveles sociales, y por último promover el uso de Internet como herramienta de información para transacciones, trámites y provisión de servicios. Avance que podemos percibir ya a través del acceso al portal de Servicio Administrativo de Identificación Migración y Extranjería (SAIME), el portal de Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) y el portal del Instituto de Nacional de Transporte Terrestre (INTT), no obstante aún la comunidad está a la espera de que se puedan realizar otra serie de transacciones, como lo son pagos de impuestos, multas, y otra serie de servicios públicos, pero ya se puede apreciar la disponibilidad y aceptación del gobierno en cuanto al uso y aplicación de estas tecnologías. 
     Por tanto, la labor del gobierno es la de brindar cambios fundamentales para la modernización de las organizaciones que la componen, otorgando a los ciudadanos nuevas maneras de comunicación y recepción de servicios. (HMSO, 1999) citado en (Hazlett y Hill, 2003). No está demás destacar que los venezolanos por cultura son personas muy trabajadoras,  joviales y asiduos usuarios de las herramientas tecnológicas de avanzada, prestos a aprender cada día más de su uso y aplicabilidad. Si bien es cierto, consumidores compulsivos, que en muchos casos se puede observar como tienen en sus manos equipos que sub utilizan por desconocimiento de sus bondades y beneficios, también hay que considerar la capacidad que tiene para solventar sus limitaciones, ya sea participando en foros o chats a través de la internet.
       Para los gobiernos, el modo habitual de funcionamiento tendrá que ser el asociativo. Será más difícil de lo que parece: comparativamente, la idea de compartir verdaderamente el poder, la toma de decisiones y la responsabilidad asusta mucho más porque va inherentemente en contra de los valores aceptados por innumerables organismos estatales. También se necesita claramente un verdadero cambio en el concepto tradicional de lo que se entiende por responsabilidad y gestión pública. Si parte de lo que ofrece la era digital es una manera de innovar y de crear valor, ¿sabremos tolerar más riesgos y menos seguridad, e incluso felicitarnos por los fracasos, en la búsqueda de una mejor gestión? Los gobiernos no tienen hoy mucho margen de maniobra; en el futuro lo necesitarán.
         En Venezuela esta cultura tecnológica está tratando de ser posible impulsando una plataforma definida por El programa “Gestión pública en la economía digital” de la Alianza para las Tecnologías Convergentes. Se trata de un programa interactivo que describe las repercusiones prácticas para la gestión pública en la era digital, incluidos la prestación de servicios, los procedimientos administrativos, el carácter de las instituciones democráticas, el papel del sector privado, las relaciones entre ciudadano y Estado, el futuro del Estado nación y las nuevas necesidades de gestión pública en una economía mundial de red. El programa ofrece un foro para el diálogo entre los sectores público y privado en vista de que los intereses de estos sectores se mezclan y confunden cada vez más.

Ing. Mercedes Ríos
Ing. Williams León
Ing. Jenny Lizarazo
Ing. Patricia Andrade
Ing. Ramón López

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